Volver
El desafío está en mantener los buenos valores de la lana
  • Ganadería

  • El desafío está en mantener los buenos valores de la lana

  • La cadena lanera dejó atrás una zafra marcada por la recuperación de los valores. Después de varios años de bajos precios, dificultades para colocar la producción y un creciente desaliento entre los productores, el ciclo 2025/26 cerró con un mercado firme, mejores valores para prácticamente todos los micronajes y señales que vuelven a generar expectativas de crecimiento para el rubro ovino.

    El presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana del Uruguay, Pablo Iramendi, entiende que “fue una zafra que fue de menos a más y eso hace que los valores hayan sido interesantes después de un par de años medios complicados, tanto en cuanto a valores como también en cuanto a colocaciones afuera. Y bueno, eso creo que nos da un ímpetu y un poco de ganas de seguir metiendo y viendo si podemos hacer crecer un poco el stock ovino a nivel nacional”.El mercado lanero prácticamente no tuvo pausa entre una zafra y otra. Mientras todavía quedan algunos negocios correspondientes a la zafra 2025/26, comenzaron a aparecer los primeros lotes de la nueva cosecha de la fibra, impulsados por las esquilas preparto y por una dinámica comercial que, según Iramendi, se adelantó respecto a otros años.“Cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos arrancando la zafra nueva. Incluso empezó un poco antes de lo que yo pensaba. Siempre se arranca sobre fines de julio o principios de agosto, pero ya están saliendo algunos lotes disponibles de zafra nueva. Todavía el nivel de actividad es muy tranquilo, pero es como que se nos unió la zafra anterior con esta”, explicó el consignatario.La baja oferta disponible en esta época del año, es una situación habitual, especialmente porque una parte importante de la producción corresponde actualmente a lanas finas y superfina. En este sentido, recordó que los productores de este tipo de lanas esperan los resultados de los análisis realizados por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), para presentar la información técnica que hoy exige buena parte del mercado, para lograr una conformación de precio más cercana a las referencias internacionales y a las aspiraciones de los productores para comercializar sus lotes.STOCKS. Uno de los efectos más importantes de la última zafra fue la comercialización de buena parte de las lanas acumuladas durante los años de crisis. “Creo que la mayoría de los productores que tenían tres o cuatro zafras guardadas fueron liquidando esa lana. Al mejorar los valores tomaron la decisión de empezar a comercializar y, sinceramente, creo que la idea fue buena porque terminaron tomando el promedio del año. Es cierto que no agarraron el precio máximo que hoy estamos viendo, pero sí aprovecharon toda la recuperación que fue teniendo el mercado durante la zafra”, sostuvo Pablo Iramendí.El consignatario aclaró que los valores promedio publicados por la Unión de Consignatarios corresponden a todo el ejercicio comercial y, por lo tanto, no reflejan los precios más altos alcanzados en las últimas semanas. “Si vos mirás los precios promedio publicados por la Unión de Consignatarios, obviamente que hoy estamos con valores por encima de esos registros, porque esos promedios que incluyen toda la zafra, que arrancó en junio del año pasado. Como fue una zafra donde los precios siempre fueron de menos a más, hoy estamos claramente en mejores niveles”, indicó.A su entender, el verdadero desafío consiste en sostener esos valores durante el tiempo suficiente para devolver previsibilidad al negocio. “Ojalá que los precios se puedan mantener. A mi entender son precios muy buenos y solamente con que se mantengan, que no sé si va a ser fácil, ya estamos hablando de un escenario muy favorable. Creo que el productor debería estar contento con los valores que hoy tiene el mercado”, expresó.SUBAS. Si existe un segmento de lanas que simboliza el cambio ocurrido durante el último año es el de las lanas medias y gruesas. “El año pasado, antes de que arrancara la zafra, un Corriedale tradicional valía cincuenta o sesenta centavos; estaba abajo de un dólar seguro. Hoy ya estamos hablando prácticamente de lanas Corriedale generales en el eje de los dos dólares. Ahí ya hay un cambio muy importante respecto a lo que vivíamos hace apenas un año”, afirmó el presidente de los consignatarios.El cambio no solamente implica una mejora en el ingreso del productor, sino también una transformación en la lógica económica del rubro. “Llegó un momento en que los productores decían: ‘A mí no me conviene esquilar porque me sale más cara la esquila que lo que voy a sacar por la lana’. Eso ocurría cuando la lana valía cincuenta o sesenta centavos. Hoy hablar de valores en el eje de los dos dólares cambia completamente el panorama y mucho más cuando empezamos a agregar valor con la grifa verde, con el micronaje, con el rendimiento al lavado y con toda la información objetiva que acompaña al lote”, explicó.Esa fuerte recuperación en los valores de los distintos micronajes, abre una nueva etapa para el rubro ovino nacional. Después de varios años de retracción, Uruguay enfrenta el objetivo de recuperar un stock ovino que se redujo de manera constante durante la última década como consecuencia de una combinación de factores económicos, sociales y productivos.Para Iramendi, en la actualidad “se dan condiciones como para intentar hacer algo e incentivar al productor para que vuelva nuevamente a crecer el stock. No es tan difícil; si uno realmente se lo propone, se puede ir creciendo rápidamente. Pero un establecimiento es una empresa y los números tienen que ser rentables. Mientras el productor vea rentabilidad, va a seguir apostando al rubro ovino en sus predios.”El consignatario recordó que la caída del stock ovino no respondió únicamente al comportamiento de los precios internacionales. “Tenés un montón de problemas que ya son conocidos por todos: el abigeato, la cantidad de perros, el cambio generacional, la falta de personal. Todo eso, sumado a los valores disminuidos que tuvimos durante tres o cuatro años, hizo que muchos productores fueran dejando de a poco la oveja y le fueran dando lugar al vacuno, a la agricultura o a otros rubros.”














































    NUEVA DIRECTIVA. Al comienzo de la nueva zafra lanera, la Unión de consignatarios y rematadores de lana del Uruguay (UCRLU) renovó sus autoridades, las cuales integrarán la Junta Directiva para el período 2026-2028.La nueva mesa ejecutiva estará presidida por Pablo Iramendi (Arrosa Iramendi & Asoc.), Francisco Preve (Megaagro Haciendas) asume la vicepresidencia.El secretario de la gremial será Santiago Onandi (Zambrano y Cia.) y Martín Villaronga (Victorica Consignaciones) asumió las funciones de tesorero. Complementan la directiva, Ricardo Stewart (Esc. Romualdo Rodríguez) y Carlos Martín Correa (Correa y San Román), como vocales.La gremial de consignatarios laneros funciona bajo la órbita de la Cámara Mercantil de Productos del País, con el fin de aportar transparencia al mercado lanero.CERTIFICACIONES: La evolución del mercado durante la última zafra no solamente estuvo determinada por una mejora general de los precios. También volvió a quedar en evidencia que la calidad y las certificaciones recuperaron un papel determinante al momento de negociar la lana en los mercados internacionales.Pablo Iramendi recordó que “las certificaciones arrancaron después de la pandemia. Fue lo que hizo salir un poco el mercado a flote. Las primeras lanas que se empezaron a necesitar y a requerir en el exterior eran las que tuvieran alguna certificación, básicamente por bienestar animal y también por otros atributos. Eso marcó una diferencia importante y permitió que muchas lanas encontraran una salida comercial cuando el mercado todavía estaba muy complicado.”Con el paso del tiempo esa ventaja pareció disminuir. La diferencia de precios entre lanas certificadas y convencionales se redujo y, durante algunos períodos, muchos productores entendieron que el esfuerzo adicional no siempre era recompensado económicamente. Sin embargo, el comportamiento del mercado durante la última zafra volvió a modificar ese escenario.Para el presidente de la Unión de Consignatarios, “en estos últimos años, por lo menos el año pasado y ahora también, se empieza a notar nuevamente una diferencia de valores a favor de las lanas certificadas dentro del mismo micronaje. Los informes que llegan del exterior muestran muy claramente que cuando los precios suben o bajan, la calidad de las lanas y las certificaciones vuelven a tener un protagonismo muy importante.”A juicio del consignatario, esa realidad confirma una transformación que ya no parece coyuntural. Cada vez más compradores priorizan lotes con trazabilidad, información técnica y certificaciones reconocidas internacionalmente, elementos que pasan a integrar el valor comercial de la fibra y que permiten al productor diferenciar su producción en un mercado cada vez más competitivo.Si se observa la planilla de valores promedios publicada por la gremial de consignatarios laneros, en la mayoría de los micronajes de lanas merinas, la diferencia entre lotes certificados y aquellos que solamente tenían grifa verde llegó a superar el dólar, durante la pasada zafra.

  • 2026-07-12T07:00:00

  • rurales.elpais.com.uy