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Desarrollo de negocios.

Desarrollo de negocios. Recepción y análisis de distintas propuestas de negocios. Compra/ venta de empresas Captación de recursos y estructuración de deuda.

Noticias

Garrapata: la mortandad y los residuos, dos soluciones distintas

Garrapata: la mortandad y los residuos, dos soluciones distintas El incremento de los casos de tristeza parasitaria, las dificultades para controlar las garrapatas resistentes y el riesgo creciente de residuos en carne, mantienen en vilo a toda la cadena cárnica, desde el criador hasta los frigoríficos, debido a la complejidad que representa encontrar una solución al incremento del parásito. El médico veterinario Lauro Artía, integrante del Centro Médico Veterinario de Paysandú, sostiene que la solución al problema, tiene como necesidad buscar enfoques que atiendan las problemáticas desde el perfil productivo de cada establecimiento.Artía sostuvo que el país enfrenta simultáneamente dos grandes desafíos que se potencian entre sí. Por un lado el control del parásito y por otro la prevención de detección de residuos en la carne. “Acá tenemos dos problemas grandes en realidad. Los problemas que tiene la garrapata son la mortandad de animales y los residuos en carne con el problema consiguiente de mercado. Y esos problemas a su vez se retroalimentan, porque cuanto más presionás la población de garrapata de un predio más riesgo de tener residuos tenés, y si por no tener residuos evitás controlar la población de garrapata, tenés un problema de mayor riesgo de mortandad”, afirmó.Errores. Para Artía, uno de los principales errores que se cometen al abordar la problemática es considerar que todos los productores enfrentan las mismas condiciones. “Lo que nosotros decimos es que hay dos sistemas productivos bien diferenciados. Por un lado está el productor proveedor de la industria frigorífica, los grandes invernadores, los sistemas de ciclo completo y las empresas que tienen capacidad financiera para afrontar tratamientos, infraestructura y asistencia profesional. Pero por otro lado está el pequeño productor, que enfrenta dificultades económicas para sostener los costos sanitarios y para cumplir algunas exigencias que hoy se le plantean”, señaló.Según explicó, la estrategia sanitaria debería adaptarse a cada realidad, porque “ese productor pequeño que históricamente movía sus animales buscando pasto o trasladándolos temporalmente a otros campos hoy encuentra muchas dificultades para hacerlo. Además tiene problemas para acceder a productos que son realmente caros y en muchos casos enfrenta una situación que termina siendo un problema de supervivencia para mantener su actividad y permanecer en el medio rural”, expresó.Corresponsable. Dentro de las alternativas que actualmente se analizan, aparece la figura del veterinario corresponsable de predio, una propuesta que viene siendo impulsada por distintas organizaciones vinculadas a la profesión veterinaria y dialogada con las autoridades. “Existe un acuerdo en que la figura del veterinario corresponsable de predio viene como anillo al dedo para solucionar la problemática de esos grandes productores que son los principales proveedores de la industria frigorífica. Permitiría asegurar un producto inocuo para la industria y ayudaría a resolver uno de los problemas más importantes que hoy tenemos vinculados a los mercados”, indicó el profesional veterinario.La propuesta apunta a establecer una relación permanente entre el profesional y el establecimiento, con planificación sanitaria, registros y seguimiento continuo de los tratamientos. Para Artía, “hoy por hoy tenemos como principal herramienta los productos químicos. Pero cada vez que queremos controlar la población de garrapata generamos más posibilidades de residuos. Entonces la presencia permanente de un profesional que planifique y acompañe el proceso puede ayudar a equilibrar ambos riesgos y evitar que un problema termine agravando al otro”, afirmó.Aunque considera positiva la figura del veterinario corresponsable para determinados sistemas, Artía entiende que no constituye una solución universal. “A ese productor pequeño hay que brindarle otro tipo de asistencia. El Ministerio tendría que acompañarlo más, generar grupos de trabajo y facilitarle herramientas para resolver problemas que para él son centrales, como la mortandad asociada a la tristeza o el control de la población de garrapata. No es un proveedor natural de la industria exportadora y por lo tanto las soluciones tienen que contemplar esa realidad diferente”, sostuvo.El profesional advirtió que la aplicación de medidas generales puede generar mayores dificultades para enfrentar la problemática. “Creo que es importante diferenciar los ambientes y adoptar medidas apropiadas para cada uno. No tomar decisiones que generalicen para todos los productores porque realmente una cosa termina trayendo dificultad a la otra y muchas veces los efectos son distintos según el sistema productivo del que estemos hablando”, expresó.Cáscaras. Teniendo en cuenta que muchos de los productos actuales, no tienen una alta capacidad de volteo, Artía mantiene una posición clara sobre la habilitación de movimientos con cáscara de garrapata que se habilitó en la administración anterior y fue revocada en la presente. “Yo sigo sosteniendo que una garrapata muerta no tiene importancia epidemiológica. Cuando veo una cáscara lo que veo es que detrás hubo un profesional que hizo las cosas bien, que aplicó un tratamiento efectivo y que logró controlar la población. Si eventualmente se escapó algún ejemplar que no fue detectado, el producto continúa actuando y no debería generar un problema sanitario en destino”, argumentó.Reconoció, sin embargo, que “lo importante es que el país logre construir acuerdos estables. Las idas y venidas en las medidas no le hacen bien a la campaña y generan incertidumbre. Una vez que se define un rumbo hay que sostenerlo en el tiempo para darle estabilidad al sistema”, manifestó.La situación actual de casos de mortandad por tristeza, “han aumentado” según indicó el Dr. Artía. “Creo que todavía existe un subdiagnóstico, porque muchas veces algunos casos no quedan registrados formalmente. Pero cuando uno observa el aumento del uso de hemovacuna y la demanda que existe, queda claro que los problemas son importantes”, afirmó.Despacho de tropa: “es un acto de buena fe”La situación de la garrapata y las sanciones adoptadas por las autoridades, han determinado que cada vez sean más los veterinarios que dejen de realizar despachos de tropas, recayendo la responsabilidad en profesionales jóvenes, con escasa experiencia a nivel de campo.Artía recordó que “cuando se creó el sistema de despacho de tropas los productos utilizados tenían volteo y eran altamente efectivos. Hoy muchos de esos productos presentan resistencia y los que continúan funcionando no necesariamente tienen volteo. Entonces realizar un despacho de tropa se transforma muchas veces en un acto de fe, porque encontrar una larva de medio milímetro en animales peludos o embarrados es como buscar una aguja en un pajar”. Ver noticia

El OFDA termina con “los genios" del diámetro de la lana

El OFDA termina con “los genios" del diámetro de la lana La mejora genética de las majadas tiene desde hace años un aliado silencioso que transformó la forma de seleccionar animales en los bretes. Lejos de las estimaciones visuales y de la experiencia acumulada frente a miles de vellones, el OFDA permite conocer en pocos segundos el diámetro real de la fibra y tomar decisiones basadas en información objetiva. Para Juan Ignacio Cáceres, responsable del servicio del OFDA del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), la tecnología marcó un antes y un después en los programas de afinamiento de lana que hoy impulsan productores comerciales y cabañeros en todo el país.“Estamos hablando de una herramienta que nos permite tener el diámetro al momento, directamente en los bretes, trabajando a nivel de campo. Con ese dato cada productor tiene después un abanico de opciones para manejar su majada, seleccionar animales, definir descartes, planificar reposiciones o encaminar objetivos de mejoramiento genético con una precisión que antes era imposible alcanzar únicamente con la observación visual”, explicó el técnico responsable.El OFDA, sigla de Optical Fibre Diameter Analyser, es un equipo que utiliza análisis óptico de imágenes para medir el diámetro de miles de fibras individuales en cuestión de segundos. La tecnología es utilizada en los principales países productores de lana del mundo y está reconocida internacionalmente para la evaluación objetiva de características vinculadas a la calidad de la fibra.Según Cáceres, uno de los principales aportes del OFDA consiste en eliminar la subjetividad que históricamente acompañó la evaluación de la lana en los predios, “siempre decimos, medio en broma, que con el OFDA se terminan los genios del diámetro. Hay productores muy experimentados que son sorprendentemente precisos cuando observan un vellón, pero cuando uno les pide que identifiquen tres micronajes exactos y después los compara con el resultado del equipo, aparecen diferencias. Incluso quienes trabajamos todos los días con lana nos seguimos sorprendiendo con algunos resultados porque hay vellones que visualmente parecen una cosa y terminan midiendo otra completamente distinta”, relató.Durante décadas, la observación del rizo, el tacto y la apariencia general del vellón fueron herramientas fundamentales para estimar finura. Sin embargo, la evolución genética registrada en las principales razas laneras ha vuelto cada vez más difícil establecer relaciones directas entre apariencia visual y micronaje.“Hoy podemos tener tres vellones prácticamente idénticos al ojo humano, incluso pertenecientes a razas diferentes, y que cuando pasan por el OFDA terminan mostrando micronajes completamente distintos. La genética avanzó muchísimo y eso hace que la evaluación visual ya no alcance para tomar decisiones de selección realmente precisas”, afirmó.La importancia de esa precisión es creciente en un contexto donde los mercados internacionales continúan premiando las lanas más finas y uniformes. El diámetro de fibra constituye uno de los principales factores que determinan el valor comercial de la lana. En términos generales, cuanto más fina es la fibra, mayor es su cotización y más exigentes son los mercados que puede abastecer.Para obtener mediciones confiables, “la muestra se extrae de la última costilla, aproximadamente a la mitad del costillar. Esa ubicación no es casual. Hacia la parte delantera generalmente encontramos lanas más finas y hacia los cuartos traseros lanas algo más gruesas. Ese punto intermedio representa mejor el promedio general del vellón y por eso se utiliza como referencia internacional para este tipo de mediciones”, explicó.El técnico destacó que la metodología es sencilla y puede ser utilizada tanto durante visitas a predio como mediante envío de muestras al laboratorio. “Si el productor tiene los animales identificados individualmente con caravana, alcanza con sacar una pequeña mecha de lana, lo más cerca posible del cuero, enviarla al laboratorio y se obtiene exactamente el mismo resultado que si estuviéramos trabajando en el establecimiento. Después devolvemos una planilla completa con toda la información para cada animal”, señaló.Sin embargo, el uso más extendido del OFDA está vinculado a la clasificación de majadas, donde el productor define rangos de finura y se agrupan los animales según los resultados obtenidos. “Muchos productores trabajan con tres categorías, por ejemplo fino, medio y grueso. Pero hay establecimientos donde la información se aprovecha muchísimo más. En Artigas tenemos productores que realizan seis lotes diferentes separados por apenas una micra. Hay quienes trabajan de 14 a 15 micras, de 15 a 16, de 16 a 17 y así sucesivamente. La tecnología permite hacerlo y después cada productor decide hasta dónde quiere llegar con la clasificación”, comentó el especialista.La utilización sistemática del OFDA genera cambios profundos en los procesos de selección genética. “Lo que vemos habitualmente es que el productor que comienza a medir y tiene interés en seguir afinando su lana prácticamente no deja más de hacerlo. Hay algunos que alcanzan determinados objetivos y pasan a medir con menor frecuencia, pero la enorme mayoría continúa utilizando el servicio porque descubre rápidamente el valor de contar con información objetiva para tomar decisiones”, sostuvo.El SUL tiene disponibles dos análisis para determinar el micronaje y datos objetivos de la fibra. Uno de ellos es el OFDA y el otro son los análisis de laboratorio. El Téc. Agrop. Ignacio Cáceres explicó que “el laboratorio trabaja con lana lavada y elimina variables como humedad, temperatura o presencia de suarda. El OFDA a nivel de campo mide lana sucia porque justamente está pensado para trabajar directamente en el establecimiento. Eso puede generar diferencias mínimas, normalmente del orden de algunas décimas de micra, pero no cambia las decisiones prácticas que debe tomar un productor cuando está clasificando una majada”.El sistema utiliza tecnología de análisis óptico capaz de medir miles de fibras individuales en cada trabajo. Los estudios internacionales que validaron el OFDA demostraron una alta correlación entre sus resultados y los obtenidos mediante métodos tradicionales de referencia utilizados en laboratorios especializados.El renovado interés por la medición también parece estar asociado a la recuperación del mercado lanero. Cáceres señaló que durante la actual zafra se observa un aumento de consultas y solicitudes de servicio, impulsado en parte por mejores señales de precios y por la necesidad de continuar afinando las majadas. “Veníamos de años muy complejos, pero ahora se percibe nuevamente motivación. Los productores vuelven a mirar con atención el diámetro porque saben que cada décima de micra puede tener impacto económico indicó el técnico del SUL. Ver noticia

Gira Angus en Cerro Largo: rusticidad y fertilidad para pisar fuerte y ganarse su lugar en el este del país

Gira Angus en Cerro Largo: rusticidad y fertilidad para pisar fuerte y ganarse su lugar en el este del país Gira Angus 2026. ALEX GERONTAKIS Dos días, tres establecimientos, muchos kilómetros y un argumento que se defiende solo. La gira ganadera 2026 de la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus del Uruguay visitó campos bien distintos entre sí, ya sea por suelos, escala e historia, pero con un hilo conductor claro: la raza respondiendo en todos. El foco no estuvo solo en los animales sino en los sistemas, las pasturas y en las familias que los sostienen.El jueves la delegación visitó La Concepción, de Juan y Dolores Soler en Puntas de Amarillo, administrado por Martín Tafernaberry, y Cabaña La Cruz, de José Duhalde Ortiz. El viernes la actividad cerró en el establecimiento San Alberto, de la familia Steverlynck. default Se ganó su lugar. La primera parada fue La Concepción, en Puntas de Amarillo. Un establecimiento Coneat 57, suelos superficiales, sin margen para errores. Martín Tafernaberry lleva 34 años al frente y fue testigo de cómo el Angus fue ganando terreno sobre ese campo. “El comportamiento en cuanto a porcentajes de preñez era superior. La raza sola se fue ganando su lugar por rusticidad y por adaptación a este tipo de campo”, explicó el administrador. El campo opera en ciclo completo.El condicionante más pesado es sanitario: la garrapata genera pérdidas embrionarias del 8% al 10% que frenan los números de preñez. “Capaz que los porcentajes de preñez acá serían 10 puntos superiores sin ese problema”, estima Tafernaberry. Además, el campo es senda de paso, lo que condiciona aún más el manejo. Aun así, el promedio sostenido en los últimos seis años, incluyendo aquel nefasto de la sequía de 2023 donde hubo solo 53%, es del 78%.El salto cualitativo llegó con la inseminación artificial a tiempo fijo. El programa de IATF arrancó en 2020 con 54 vacas y 4 vaquillonas y en 2025-26 ya alcanzó las 294. En total, 1.608 hembras inseminadas con un promedio de preñez del 61,1%. La genética es propia, desarrollada junto a El Carobal, la cabaña que integran los Soler con los Tafernaberry. La validación llegó desde afuera: un establecimiento que utiliza 100% esa genética alcanzó 90,7% de preñez promedio sobre 3.563 vacas evaluadas entre 2020 y 2026, con un pico de 98,2%. default El kilo de grasa. Por la tarde la gira llegó a Cabaña La Cruz. José Duhalde Ortiz y su familia trabajan 393 hectáreas propias de Coneat 98,5, con partes inundables, más otras arrendadas que suma una superficie total de 587 hectáreas. Un sistema que no esconde sus limitantes y que construyó sobre ellas una propuesta genética con identidad propia.El nombre del establecimiento viene de una historia familiar. El peor potrero del campo que recibió su madre se llamaba La Cruz: era una zona complicada, de muy bajo índice. “Mi abuelo decía que el único ganado que marchaba era el Poliango Negro, del antiguo”, comentó. Cuando José Duhalde Ortiz puso nombre a su empresa, la elección fue obvia. “Empecé a criar Angus en un campo pobre y me entusiasmé. Vi que no eran tan chicos, que producían bien”, recuerda.La empresa arrancó en 1992 con algunas vacas. Desde allí se ha ido creciendo, con genética traída de Hinojo de Bru en Argentina, una cabaña de línea escocesa cerrada y de Dunlouise, en Escocia. El remate de toros es cada octubre, con 50 a 60 animales de dos años.Lo que guía la selección es una filosofía formada en años de diagnósticos de gestación. Ortiz vio repetidamente lo mismo en los campos pobres: las vacas más pequeñas eran las que quedaban preñadas año a año. “Yo veía vacas con menos tamaño que agarraban cría todos los años, y vacas más grandes que a veces estaban falladas. Entré a valorar la vaca independientemente de su tamaño”, cuenta. Cuando se volcó al pedigree, buscó la línea escocesa original y moderada: más engrasada, más rústica, más fértil en el sistema.La frase que resume el criterio no deja lugar a dudas: “Un kilo de grasa que pierde una vaca produce 5 veces más energía que un kilo de carne. Las vacas con más cobertura grasa pasan mejor el invierno, echan mano a esa reserva. Eso se traduce en más fertilidad”, aseguró. El resultado es una clientela fiel de productores que usan su genética. “Hay clientes que cada 3 o 4 años vienen y me compran un toro. Si ellos los buscan y los compran, significa que funciona”, dice Duhalde. La preñez de la temporada 2025 fue del 96%; la de 2026, del 89%. Los destetes redondean los 180 a 200 kilos en terneros y se venden vacas gordas al salir del verdeo, en aproximadamente 460 a 480 kilos. Manejar el pasto. La gira cerró el viernes en San Alberto, el establecimiento de la familia Steverlynck. Con 3.950 hectáreas de Coneat 115, ciclo completo y plantel ovino Merino Dohne, San Alberto registró mejoras productivas importantes en un año complicado.Los números del período son elocuentes, más aún en un año difícil: apenas 551 mm de lluvias frente a los 1.280 y 1.226 mm de las dos temporadas anteriores. De todos modos el peso de entore de las vaquillonas fue de 320 kilos, el porcentaje de vientres entorados en primavera de 84% y un porcentaje de destete del 80%.“Más allá de manejar el ganado, aprendimos a manejar las pasturas y en función de lo que tenemos, con base de un 70% de campo natural, contemplando el estado corporal de los animales vamos gestionando las acciones”, comentó Rafael Steverlynck, director del establecimiento. Según dijo, los 4 pilares para la gestión ganadera son manejo, sanidad, genética y clima, pero es solamente el último el que no se puede controlar. Por eso, se toman medidas para intentar mitigar sus impactos.Como nota de color, en la entrada del establecimiento está la Capilla Nuestra Señora de la Rueca, levantada hace 26 años como acto de gratitud por todo lo que la fábrica textil familiar, fundada en 1932 y activa por tres generaciones, dio a trabajadores y familia. Con los años se convirtió en punto de encuentro para bautismos, comuniones y casamientos de la zona. “Queremos que la gente se acerque, que esto siga siendo un punto de encuentro”, dijo Steverlynck en nota con Rurales El País en noviembre de 2025.Ver nota "La Capilla de La Virgen de la Rueca: una historia de fe, trabajo y comunidad en el corazón de Cerro largo": https://rurales.elpais.com.uy/historias/la-capilla-de-la-rueca-una-historia-de-fe-trabajo-y-comunidad-en-el-corazon-de-cerro-largo Conclusiones. La Gira Angus 2026 mostró lo que solo el campo puede mostrar: no el Angus de la teoría sino el Angus funcionando en suelos distintos, con historias distintas y con manejos diferentes. Un campo de Coneat 57 donde la garrapata castiga y la raza sostiene. Un campo pequeño donde un productor encontró en el biotipo escocés la respuesta a la fertilidad en tierra pobre y por último, una empresa familiar que mejora año a año ajustando manejo de pasturas, incluso en el peor ciclo hídrico de la última década.Al final, son tres maneras de decir lo mismo: el Angus no se impone por capricho, sino que se gana el lugar con resultados, con rusticidad, rendimiento y fertilidad. Ver noticia

Corderos: Para impulsar el consumo se necesita más trabajo en las carnicerías

Corderos: Para impulsar el consumo se necesita más trabajo en las carnicerías El rubro ovino define su producción directamente a la exportación en los últimos años, con un muy bajo nivel de consumo en el mercado interno, ya sea por carne como por lana. En el caso de la carne ovina, el consumo per capita se posicionó en 2,3 kilos durante 2025 según los datos publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC). La creciente producción de ovinos a nivel de pequeños predios, vuelve a revivir la preocupación que genera el bajo nivel consumo a nivel interno, que salvo en el consumo predial, se ha enfocado en el asado de algún fin de semana, o de las tradicionales fiestas. Sin embargo, al igual que en las otras carnes, presenta una variedad de cortes que pueden brindarle al consumidor opciones diferentes culinarias.Freddy Romero, carnicero y capacitador, invitado por INAC, realiza presentaciones en diferentes puntos del país, donde productores, consumidores y carniceros, pueden observar como deshuesar un cordero, o retirar los diferentes cortes que proporciona una carcasa ovina. Para el especialista, el problema no está en la calidad de la materia prima ni en la disponibilidad del producto, sino en la falta de desarrollo comercial y de conocimiento sobre las múltiples posibilidades que ofrece una canal ovina moderna.“Tratamos de transmitir el aprovechamiento integral de una canal ovina cuando hablamos de corderos pesados. La idea es mostrar que el cordero no se come solamente en un cumpleaños o en una fiesta de fin de año. Lo tenemos al alcance de la mano durante todo el año y, además, no es necesario comprar grandes cantidades de carne porque existen cortes pequeños, de un kilo o poco más, perfectamente adaptados al consumo cotidiano de una familia”, afirmó Romero durante una demostración de cortes realizada en el marco de la gira anual de la Sociedad de Criadores de Corriedale.El carnicero considera que “un cordero bien trabajado permite obtener excelentes cortes y también una enorme cantidad de elaboraciones. Cuando el carnicero conoce el producto, sabe despostarlo y aprovecha correctamente cada parte de la canal, los márgenes comerciales son muy buenos. El problema es que muchas veces el producto no está presente en el mostrador y el consumidor termina sin la posibilidad de elegirlo”, explicó el especialista.Para Romero, el buen aprovechamiento de la canal en las carnicerías permitiría desestacionalizar la comercialización a nivel interno, principalmente porque “hoy los frigoríficos pueden ofrecer producto durante todo el año, tanto fresco como congelado. Ya no estamos frente a un producto exclusivamente de zafra”, señaló.La experiencia práctica de Romero en su propia carnicería confirma esa tendencia. Según explicó, el desarrollo de productos elaborados a partir de carne ovina ha permitido ampliar considerablemente las opciones para los clientes y mejorar el aprovechamiento de toda la canal. “Hoy una carnicería habilitada para elaborar productos tiene posibilidades enormes. Del cogote puedo hacer Pamplonas, hamburguesas, albóndigas, kebab, chorizos y muchos otros productos. Lo que antes podía verse como un corte difícil de comercializar hoy se transforma en una oportunidad. En nuestro caso la carne ovina se convirtió en un diferencial y hay clientes que vienen específicamente a buscar esos productos porque saben que no los encuentran en otros lugares”, afirmó.La demanda, asegura, se vuelve particularmente intensa durante determinadas épocas del año. “A fin de año llegamos a desbordar de pedidos de arrollados de cordero. La gente los busca porque conoce el producto y porque sabe que está disponible. Muchas veces el problema no es que el consumidor no quiera comprar carne ovina; el problema es que no la encuentra en los puntos de venta habituales”, afirmó.En su análisis, “el cuello de botella está en la propia carnicería”, para Romero “hay comerciantes que no trabajan el producto porque no saben cómo aprovecharlo completamente o porque no tienen experiencia previa. Por eso la capacitación es tan importante. Cuantas más herramientas tenga el carnicero, mayores posibilidades tendrá de ofrecer productos atractivos y rentables al consumidor”, señaló.Romero, además, destacó el trabajo de INAC, desarrollando programas de formación para operarios de carnicerías en distintos puntos del país. Ver noticia

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La zafra de trigo 2026 arranca con un área de siembra todavía indefinida, ventas a futuro casi inexistentes pese al repunte de precios de mayo, y un escenario internacional donde El Niño sobre Australia emerge como el principal factor de soporte para los valores. Ver noticia

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Democratizando el Acceso al Campo Uruguayo

Una noción que se encuentra instalada en la en las personas es que el agro es un sector en el cual para poder participar hacen falta, sin excepción, dos elementos: extenso conocimiento y un capital sustancial. Adicionalmente, la actividad agropecuaria demanda una cantidad de tiempo considerable, que muchos potenciales inversores no disponen debido a sus principales actividades laborales, lo que suponía a priori otra barrera. Nosotros creemos firmemente que esta no es la realidad hoy en día, que hay lugar para todo tipo de inversor, sin importar que no tenga los conocimientos o el capital necesario para desarrollar un emprendimiento agropecuario sustentable. Es con esta creencia en mente que nació SILVEIRA INVERSIONES. Nos dedicamos a brindar asesoramiento, estructurar negocios y administrar inversiones agropecuarias en Uruguay. Hacemos foco en identificar oportunidades de negocio en el agro uruguayo para que inversores de distinto porte puedan acceder a negocios de gran escala. Democratizamos el acceso de inversores al CAMPO URUGUAYO. Ser el vehículo que facilite el ingreso a la actividad para aquellos que siempre quisieron formar parte, pero hasta ahora no habían contado con la herramienta necesaria. Este ingreso de capitales al agro potencia un mayor desarrollo en el sector. Uno de los puntos más interesantes de nuestra propuesta es la versatilidad de la misma a la hora de ofrecerlo a los clientes. Nuestra propuesta abarca distinto porte de inversores, aquellos que disponen de grandes capitales así como aquellos que tienen disponibilidades de dinero más moderadas. Desarrollamos productos de inversión a corto, mediano y largo plazo con distinta rentabilidad esperada dependiendo el perfil de riesgo del inversor.

Porque invertir en Uruguay

Uruguay, un país en crecimiento, es reconocido por su próspero sector de agronegocios. Con vastas extensiones de tierras fértiles y un clima favorable, se destaca en la producción de carne de alta calidad, lácteos y cultivos como la soja y el trigo. Su enfoque en prácticas sostenibles y la apertura a la innovación tecnológica hacen de Uruguay un destino atractivo para inversores y emprendedores del sector agropecuario. ¡Un escenario prometedor para los agronegocios en Uruguay!

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